Publicado el 1 de julio de 2026 · Actualizado julio 2026 · Civil · Penal · 8 min de lectura
Negligencia médica: cuándo existe y cómo reclamar
No todo resultado médico adverso es una negligencia. Los procedimientos médicos tienen riesgos inherentes, y que una operación salga mal no significa necesariamente que alguien haya actuado de forma incorrecta. Esta distinción es fundamental antes de plantearse cualquier reclamación.
Sin embargo, cuando sí existe un error médico evitable — un diagnóstico tardío, una intervención mal ejecutada, una medicación errónea, una infección intrahospitalaria por mala praxis — el paciente o su familia tienen derecho a una indemnización. Este artículo explica cuándo existe responsabilidad médica real y cómo se reclama.
Qué es la negligencia médica: el concepto de lex artis
La negligencia médica existe cuando un profesional sanitario actúa por debajo del estándar de cuidado que se le exige según el estado de la ciencia médica. Este estándar se conoce como lex artis. Para que haya responsabilidad deben darse tres elementos:
- Una actuación contraria a la lex artis: el médico hizo algo que no debía, no hizo algo que debía, o lo hizo de forma incorrecta.
- Un daño real y cuantificable: físico, psíquico o económico.
- Un nexo causal: el daño debe ser consecuencia directa del error médico, no de la enfermedad de base.
Si falta cualquiera de estos tres elementos, no hay responsabilidad. El nexo causal es el más difícil de acreditar y el que más reclamaciones hace fracasar.
Situaciones más frecuentes de negligencia médica
Diagnóstico tardío o erróneo
No diagnosticar a tiempo un cáncer, un infarto o una sepsis cuando los síntomas eran claros y los protocolos lo exigían. La tardanza debe haber empeorado el pronóstico de forma objetiva.
Errores quirúrgicos
Operar la zona equivocada, dejar material quirúrgico, lesionar órganos sin justificación clínica. También la mala gestión del postoperatorio cuando deriva en complicaciones evitables.
Errores de medicación
Prescribir un fármaco inadecuado, a dosis incorrecta o con interacciones conocidas no tenidas en cuenta. Incluye errores de dispensación hospitalaria.
Infecciones nosocomiales
Infecciones contraídas en el centro sanitario por incumplimiento de protocolos. No toda infección hospitalaria es negligencia — hay que acreditar el fallo del protocolo.
Falta de consentimiento informado
Existe un supuesto especial: la falta o insuficiencia del consentimiento informado. Antes de cualquier intervención con riesgos relevantes, el médico debe informar al paciente sobre qué se le va a hacer, cuáles son los riesgos y qué alternativas existen. Si faltó o fue deficiente, el profesional puede responder aunque la intervención esté técnicamente bien ejecutada.
Tienes derecho a acceder a tu historia clínica completa. Es el documento más importante para cualquier reclamación. El centro tiene obligación legal de entregártela en 15 días hábiles.
Vías para reclamar: sanidad pública y privada
Reclamación contra la sanidad pública (SESPA en Asturias)
La vía es la responsabilidad patrimonial de la Administración (Ley 39/2015), con dos fases obligatorias:
- Reclamación administrativa previa ante el SESPA. Tienen 6 meses para resolver.
- Recurso contencioso-administrativo ante el TSJ de Asturias si desestiman.
El plazo para presentar la reclamación patrimonial es de 1 año desde que conoces el daño y su causa. Es un plazo de caducidad — no se interrumpe. Pasado ese año, el derecho a reclamar se pierde definitivamente.
Reclamación contra la sanidad privada
La vía principal es civil: demanda por responsabilidad extracontractual o contractual contra el médico, la clínica o su aseguradora. El plazo general es de 3 años. También existe la vía penal si los hechos pueden constituir un delito de lesiones por imprudencia grave (art. 152 CP).
El papel de la prueba pericial médica
La prueba central es el informe pericial de un médico especialista. Debe acreditar qué actuación fue contraria a la lex artis, qué debería haberse hecho, y la relación causal entre ese error y el daño sufrido. Sin un informe pericial sólido, la reclamación tiene muy pocas posibilidades de prosperar.
Qué indemnización se puede obtener
No existe un baremo vinculante. La indemnización puede incluir:
- Daño corporal: secuelas físicas permanentes, días de baja, pérdida de capacidad funcional.
- Daño moral: sufrimiento, pérdida de calidad de vida, impacto psicológico.
- Gastos médicos: tratamientos adicionales, rehabilitación, adaptaciones del hogar.
- Lucro cesante: pérdida de ingresos si hay incapacidad laboral.
- Daño por fallecimiento: si la negligencia causó la muerte, la familia puede reclamar.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar una negligencia médica?
En sanidad pública, 1 año desde que conoces el daño y su causa. En sanidad privada, 3 años. Son plazos de caducidad — no se interrumpen. Si tienes dudas sobre si tu plazo sigue abierto, consúltalo cuanto antes.
¿Qué diferencia hay entre reclamar a la sanidad pública y a la privada?
En sanidad pública la vía es administrativa (reclamación al SESPA y luego recurso contencioso-administrativo ante el TSJ de Asturias). En sanidad privada la vía principal es civil. En ambos casos puede haber vía penal si existe delito de lesiones por imprudencia grave.
¿Necesito un informe médico previo para reclamar?
No es imprescindible para iniciar, pero sí fundamental para sustentarla. Un informe pericial que acredite la mala praxis y el nexo causal es la prueba central. Sin él, la reclamación tiene muy pocas posibilidades de prosperar.
¿Qué es el consentimiento informado y qué pasa si no me lo dieron?
Es el documento en que el paciente acepta el tratamiento tras recibir información suficiente sobre riesgos y alternativas. Si faltó o fue deficiente, el médico puede responder aunque la intervención esté bien ejecutada técnicamente.
¿Cuánto se puede obtener en una indemnización por negligencia médica?
Depende del daño. No hay baremo vinculante como en accidentes de tráfico. Se valoran el daño corporal, el daño moral, los gastos derivados y el lucro cesante si hay incapacidad laboral.